Invidente Quiere dar Exhibición de Floreo
Jorge Castañeda dando indicaciones en el floreo de soga.
www.expresocharro.com
CARLOS SANCHEZ MARISCAL
Guadalajara, Jal.
17 / ENERO / 2018
Hasta las Trancas
En el Encuentro de Enseñanzas
Hubo Alrededor de 50 Alumnos
Chamacos, Jóvenes y Adultos

El expresidente de la Federación Mexicana de Charrería y uno de los mejores floreadores de soga en la historia, el Dr. Jorge Octavio Rivera Castañeda, fue uno de los ponentes en el Primer Encuentro de Enseñanza, de Principios y Prácticas, que se realizó, en el Lienzo “Ignacio Zermeño Padilla” de Guadalajara.

A él le tocó el floreo de soga, en sesiones de una hora en cada uno de los tres grupos que tomaron parte en el Encuentro. La mayoría de los alumnos no sabían el a-b-c del floreo y de inmediato se pusieron las pilas y aprendieron lo básico.

Llamó la atención que el invidente Héctor Figueroa Solano no tenía “tablas” en el floreo de chavinda y el doctor Rivera tan lo asesoró bien, que terminó el Encuentro ya con los requerimientos para lucirse con la soga.

“Fue algo muy bonito, porque cuando me tocó explicarle, nunca había tenido una experiencia para trabajar con alguien así. Busqué alternativas, saqué lo mejor de mi repertorio y la mejor manera de expresarme, nos entendimos y todo salió bien. A la primera salió la canasta y al despedirse me dijo que quiere seguir en el floreo, porque pretende con al menos una rutina, ofrecer una exhibición”, destacó Rivera Castañeda.

Varios chamacos también le “tupieron” y sabroso al floreo de soga, así como algunos adultos, amén de los aguerridos jóvenes.

FUE UNA RESPUESTA MUY GRATA

En la explanada del Lienzo “Ignacio Zermeño Padilla” fue donde realizaron las rutinas, supervisadas de cerca por Rivera Castañeda, quien admitió que hacía buen tiempo no floreaba, motivo por el que dos días después no iba a poder ni moverse.

“Fue una respuesta muy grata, por los alumnos que vinieron a este Primer Encuentro, con gentes de 15 estados del país, de la unión americana y hasta Colombia. De distintas edades y de ambos géneros, respetando la esencia de la charrería y el aspecto deportivo de nuestro deporte”.

Comentó que algunos de los alumnos jamás habían agarrado una soga, pero otros si sabían floreo. Unos eran de 10 años, otros jóvenes y algunos sobre los 60 años, pero todos muy contentos y fue un evento enriquecedor.

-¿Qué pilas de las chamacos?

“Definitivamente se necesita experiencia para sortear esas vicisitudes que se presentan en la energía de los chavos, pero la paciencia de los mayores pata habilitarse a la psicomotricidad que ya no está en su apogeo. Una persona de 60 años, es algo maravilloso y hasta mágico, que te inspira, sobre todo por la persona que quiere superarse y vivir la charrería”.

“Jalisco no te rajes”, se escuchaba en la música de fondo, mientras el aire acariciaba los árboles de la querencia tapatía.

-¿Cuál es mejor el floreo de ayer o el de hoy?

“No quiero ser crítico, ni rudo. Cuando pasan los años, se adquiere experiencia y yo separo claramente, el floreo charro del circense, porque se ha llegado al malabarismo, lo respeto, pero no lo comparto. Me interesa más, lo más apegado a los cánones de la charrería”.

Luego, fue más allá y advirtió, que: “La charrería se dio en otras épocas de la nación y debemos mantenerla lo más puro posible. Hoy son otros tiempos, otra tecnología y diferentes tipos de vida, pero no quiere decir que tengamos que distorsionar, al contrario, debemos mantener inmaculadas todas las técnicas, formas, maneras y modos de ser, de lo que fue la charrería de antaño”, terminó diciendo.

Quedan aún los apuntes precisos de Reynaldo Salazar y Ricardo Zermeño Barba, sobre el Primer Encuentro.

Y como siempre termino a mi manera, recordando a Fray Luis de Granada, cuando dijo que: “No es la pobreza virtud, sino el amor a la pobreza”.

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