ESENCIA CHARRA
FALCON, FALCON Y FALCON

* Imaginación y disfrutando paisajes

* Escuchábamos el murmullo de las cacadas

* ¡Los mejores dotados de la creación?

POR MIGUEL DOMINGUEZ CEBALLOS

Veníamos en la camioneta atravesando la sierra, disfrutando del paisaje, todo el follaje verde, las nubes en el fondo de la barranca; tal parece que bajaron al lecho del rio a pasar la noche.                                                                                    

Una pequeña cascada embellece aquel rincon que forma una curva en lo mas cerrado de un peñasco; Lo pronunciado del camino nos obliga a tomar la carretera a muy baja velocidad y por consecuencia lógica escuchar el murmullo de la cascada y disfrutar de una vista bellísima, de esas dignas de un poster para promover el paraíso.

Los pasajeros son los que mas disfrutan el paisaje, no tanto así el que va al volante, que está
muy atento a lo sinuoso del camino.   Y obvio que las exclamaciones resaltando la belleza del rincón.

Me toca una experiencia que me pone a meditar: al tomar la siguiente curva, me pasa muy cercano, a escasos dos metros un halcón en pleno vuelo descendente y por la cercanía logro ver uno de sus ojos, famosos por la agudeza de que están dotados para la caza.

Y me queda la impresión que ese hermoso fálcido se conduele de nuestra condición de mortales terrenales, inferiores por carecer del don de volar.

Casi leo su pensamiento: - con su vista casi al ras del suelo, tienen que limitarse a pocas vistas.  
Ustedes solo pueden lograr ver lo que yo veo cuando abordan un avión o los mas aventurados
cuando navegan un parapente o un paracidas.  

Y sigo con mi cavilación: nosotros tenemos que trabajar para proveernos de casa donde habitar,
comprar alimentos para subsistir, procurarnos ropa y enviar a nuestros hijos a la escuela.
 
Deveras seremos los mejor dotados de la creación?

Entre la modernidad y casi el paraíso de Luis Spota.
LA NOTA ES RESPONSABILIDAD DEL COLUMNISTA, ya que no es necesariamente el punto de vista de este portal.
inicioquienes somos