Lo Sublime de la Charrería
Cuando Coinciden Valores, Unión y Familia
*Tocó Turno a Teocuitatlán
*Convite, Exhibición y Más
*Las Charlas del Corazón
*Vienen los tiempos de reflexión con la Navidad y con la llegada del Año Nuevo, ocasión propicia para retomar valores de la charrería de antaño y viene a colación, porque el pasado lunes en las Fiestas de Teocuitatlán de Corona, Jalisco, hubo varias historias que bien merecen ser contadas para nuestros caros lectores.
Se habló en principio de una Conferencia Magistral y hubo hasta recibimiento o convite para la caravana charra que llegó procedente de la Perla Tapatía.
Se sirvió desayuno y comida tradicional, después la amena charla esa que sale de los corazones del Más Mexicano de los Deportes y cuando el manto de la obscuridad caí sobre ese pintoresco municipio, vino lo sublime.
Muy atento a todo estuvo el alcalde Carlos Eduardo Hernández Flores y su distinguida esposa, así como la gran familia charra de la localidad.
LAS SABROSAS TOSTADAS RASPADAS
Llegamos a la tierra que vio nacer al General Ramón Corona y sin chistar, comenzó la aventura nostálgica.
Recorrimos calles empedradas y donde resaltaban casas de teja, con un pueblo mágico y que tiene encantos, muchos encantos.
Preguntamos por la casa de una señora que prepara muy ricas tostadas raspadas y de inmediato nos mandaron con doña Tere, una singular mujer y que además de ofrecer el sabroso manjar, sacó lo mejor de su repertorio, una mujer alegre, campirana y muy dicharachera.
Ahí llegó el alcalde Hernández Flores y atendió a sus invitados, como solo un presidente municipal lo sabe hacer, muchas atenciones y la charla salpicada de nostalgia, anécdotas y un adelanto de lo que venía más tarde.
EL RECIBIMIENTO O CONVITE
El grupo charro encabezado por el presidente de la Unión de Asociaciones del Estado de Jalisco, Ricardo Zermeño Barba, su hermana Ana María “La Prieta” fundadora de las Alteñitas de Guadalajara, Reinaldo Salazar, Enrique Díaz, el Ing. Gustavo Moreno y su hijo del mismo nombre.
Además de Carlitos Aceves, Joel Becerra el afamado “Birotes”, “Toño” Urbina, “Paco” el joven de los sombreros y el escriba, era la delegación, a la que más adelante se unió Mario Gálvez. Gracias también al “Prieto” don Augusto Pérez, gran amigo y quien apoya enormidades a la charrería.
Por cierto, Alteñitas de Guadalajara se fundó un 12 de diciembre del lejano 1972, pero eso como dijo la gorda del rebozo, esa, esa es otra historia.
Se formó la escolta charra con chamacos que sueñan con destacar en la charrería, apoyados por el alcalde Carlos Eduardo y “Richo” Zermeño.
Enseguida venía la naciente Escaramuza Aketzali de Teocuitatlán, charros, cabalgantes y algunos amadores del caballo bailador. De los charros, destacaba el entusiasmo de una veintena de niños y adolescentes, así como de las chamacas de la escaramuza, pero no podía faltar la banda en la parte trasera del contingente.
LA CHARRERÍA QUE SALEN DEL CORAZÓN
El recibimiento fue por las calles de la risueña población jalisciense y duró una hora aproximadamente, para después irnos al Lienzo municipal, a disfrutar de unas ricas carnitas doradas, como es el estilo de Teocui, sin faltar las bebidas, todo aderezado con amenas charlas y salpicadas de recuerdos.
“La Prieta” Zermeño Barba empezó con las charlas charras, esas que salen del corazón y compartió sus vivencias, para llegar a ser un equipo grande con Alteñitas de Guadalajara que tiene cinco cetros nacionales, un internacional y muchos estatales en su palmarés dorado.
Reinaldo Salazar y Ricardo Zermeño, también compartieron historias de vida, de cómo los accidentes pudieron transformar sus vidas y cambiar sus destinos. Viven para contarlo, decían las personas en la amena charla, lo que llevó alrededor de 30 minutos.
LIENZO A REVENTAR EN LA EXHIBICIÓN
Para las 16 horas y en plena charla del corazón que se realizaba en una carpa aledaña al lienzo, seguía y crecía la expectación. Las tribunas del lienzo municipal ya lucían llenas con antelación y se sobrepoblaron cuando comenzó la exhibición del Más Mexicano de los Deportes.
Antes se entregaron reconocimientos a una docena de fundadores de los Charros de Teocuitatlán de Corona, a otros personajes y llegó el momento esperado.
El mariachi comenzó con la Marcha Zacatecas y luego de honores a la bandera, presentación de autoridades, charros, reconocimientos y más, llegó el momento de dos calas de caballo presentaron los chamacos Rafa Aceves y el “Boloncho” Carlos Eduardo Mora Ramos, en tanto el maestro Reynaldo Salazar se daba gusto dando lados a su cabalgadura “El Sueño”.
Crecía la expectación, siguieron las jineteadas de toro y que emocionaron al respetable, con Benjamín González y Joel Becerra en los lomos de las bestias que les tocaron. Francisco Ascención montó la yegua y hubo otros chamacos que se animaron a jinetear en la monta de la “bruta”.
Siguieron las manganas y ya el manto de la obscuridad caía sobre el municipio jalisciense. Carlos Aceves Rivera fue el artífice en las de a pie y deleitó con su excelso floreo, así como Santiago Vargas tiró a pie, cerrando con tres pasos de la muerte y el que se llevó la noche, sin duda, el que realizó Manuel González el afamado “Borrego”.
ESCARAMUZAS Y EL MOMENTO SUBLIME
Estábamos en ese impasse y vino a escena la Escaramuza Aketzali, que se había formado hace seis semanas y entrenaban desde hace tres. Se coronó a las ocho damas y antes tres pequeñas, así como merecido reconocimiento a la instructora Laura Verónica de Jiménez y antes otro al maestro charro José Ávila Isola.
Entró “Carlitos” Aceves Rivera a dar concierto con el manejo de soga, con música de fondo del mariachi, así como como varios chamacos y hasta una señorita, se dieron gusto con el floreo de chavinda.
Llegó a todo galope el púa jalisciense Ricardo Zermeño Barba montado a caballo y ondeando en todo lo alto nuestro lábaro patrio, lo que arrancó los aplausos del respetable, siguiendo el floreo de soga de los alumnos y cerrar con el ballet de la localidad, no sin antes agradecer el alcalde Hernández Flores y el púa jalisciense Zermeño Barba a la afición que abarrotó el inmueble.
No se dijo adiós, sino hasta la próxima y eventos como este se deben replicar en otros municipios, como coincidieron el dirigente charro y el alcalde.
Teocuitatlán ya es parte de la historia y la promesa es regresar el año próximo, amén de que el presidente municipal está en su segundo mandato consecutivo y apoya enormidades al Más Mexicano de los Deportes.
Y Como siempre término a mi manera, recordando que: No hace falta confiar para emprender, ni tener éxito para perseverar. Guillermo El Taciturno.
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