Vida y Obra del “Aplausos” Sánchez
*Cuatro coronas nacionales con equipos
*También tiene varios cetros individuales
*Que no tarda en retirarse de los jineteos
Era el 2006 y decíamos que Guillermo Sánchez Rendón a sus casi 40 años de edad, aún seguía dando mucho de qué hablar en el Deporte Nacional, aunque sabe que el retiro está cada día más cerca. Y se preguntará caro lector, quién es ese charro, pero si le digo que se trata del “Aplausos” por consecuencia lógica lo identificará rápidamente como un gran jinetazo y pasador de la muerte.
“Fíjate que honor a quien honor merece y ese honor es para la gente que se merece mucho más que eso, porque ellos nos apoyan en nuestra carrera y nos reconocen a lo largo de nuestra carrera deportiva”.
Con Guillermo Sánchez el “Aplausos” es la triple entrega periodística, donde habla de sus triunfos y sinsabores en el Más Mexicano de los Deportes. El Periódico OCHO COLUMNAS publicó las entregas los primeros tres días de abril del 2006.
CON EL AFAMADO EQUIPO DE “CHENTE”
Actualmente (2006) está con los Tres Potrillos de Vicente Fernández a los que llegó abriendo el 2000 y lo hizo a sangre y fuego, porque de inmediato le tocó otra corona nacional.
“Ese fue un año muy bueno, porque cayendo nos fue bien en campeonatos, empezando por el estatal que nunca habían logrado y ese mismo año nos tocó ser campeones nacionales”.
Guillermo nació el primero de octubre de 1969 y a sus 36 años aún se siente a plenitud, el oriundo de León, Guanajuato. Su papá don Toño Sánchez es originario de Santa María del Valle y su mamá de la capital mundial de las cajetas: Celaya.
“Desde que tengo uso de razón estoy en los caballos”, dice ante una humeante taza de café.
PRIMEROS AÑOS DORADOS
Los recuerdos se suceden como en cascada y eso lo hace sentirse feliz, en tanto su sonrisa no desaparece a lo largo de la amena charla.
“Con decirte que mi primer campeonato fue a los siete años de edad, un Nacional Infantil con Charros de Jalisco. Llegué en camión a la Central Camionera y me fui caminando al Lienzo, me coroné campeón nacional y me regresé a León, con un trofeo incluso más grande que yo”, suelta la primera risa. Era el más pequeño jineteando y Guillermo Sánchez dice que esa anécdota, la podrán corroborar Javier Sánchez o su hermano Salvador el “Volks”.
Desde su abuelo que era gente de rancho y de campo, Sánchez Rendón heredó el gusto por la charrería y luego el gusto por los caballos lo tomó de su papá Antonio.
“Aplausos” no es un ídolo, es un idolazo. “Si no hacemos ídolos desde ahora, no habrá grandes charros mañana, porque ese semillero puede forjar nuevas y buenas generaciones”.
-¿Quiénes fueron tus ídolos charros?
“La Menudencia Rafael Ramírez, por su elegancia en el vestir y por ser un gran jinete, porque era un deleite verlo en acción. En mi época Salvador del Toro era otro jinetazo, lo mismo que un charrazo lo fue mi padrino Mariano Pedrero, quien destacaba en el floreo de soga y las manganas”.
Con esa dinastía de los Pedrero, se inició el pequeño Guillermo Sánchez Rendón. Su ascendente carrera siguió con los Regionales de Guanajuato, Tepotzotlán de don Juan Monroy, Regionales Unidos de Xicotepec desde 1988 al 99 y le tocaron los tres títulos nacionales, en Zacatecas 90, Puebla 91 y Apaseo 96.
LOGROS Y MUCHO MÁS
Además del tricampeonato con Xicotepec de Puebla y el cetro con los afamados Tres Potrillos de “Chente” Fernández, nuestro personaje de hoy también se ha ceñido varias coronas nacionales.
En el 89, en la Unión Ganadera Regional de Jalisco, en el Nacional de Guadalajara logró los cetros de jineteo de yegua y paso de la muerte.
Aunque es un buen coleador, en esta faena la suerte no le ha sonreído.
“Fíjate que he estado a punto. En Querétaro estuve cerca, porque llevaba 28 en dos colas y en la tercera me avoracé quizás y se me fue de las manos la corona nacional individual, suerte en la que no se me han dado las cosas”.
Llega la hora de hacer el recuento de los daños o mejor dicho, de lo efímera que puede ser la carrera de un jinete.
“Acuérdate que la vida de un jinete es cortita y puede ser por ahí de entre cinco o seis años. Soy una de las excepciones, porque llevo 28 años de jinete y aunque he querido retirarme, las circunstancias no lo han permitido y por eso no me he ido de los jineteos”.
Aunque mucha gente cree que el es un veteranazo de la charrería, tienen razón, pero también hay que recordar que su carrera deportiva empezó a los seis años de edad.
“Empecé muy chico y a lo largo de mi carrera deportiva, ha habido muchas satisfacciones. He charreado bastante y un equipo con el me tocó competir hasta dos veces por semana fue Xico, pero ahora en Tres Potrillos me tocan hasta tres veces”.
NO PARA CON EL TOUR CHARRO
Y andar de la seca a la meca ha sido su vida en las últimas tres décadas, a las que hay que añadirle que ahora acompaña a Vicente Fernández hijo en su espectáculo ecuestre-musical que va tomando vuelo. El Periódico OCHO COLUMNAS publicó estas entregas los primeros tres días de abril del 2006.
Hace cinco meses andaba enyesado de su brazo izquierdo que se quebró por un toro, se echó una yegua encima y se lastimó un tobillo, pero aunque tomó vacaciones en la unión americana, abriendo año ya andaba coleando.
“Si me pasó eso, pero como todo, se acaban las facultades y queda la experiencia. No tardo en retirarme de los jineteos, eso tengo por seguro”.
-¿Qué otros proyectos tienes en mente?
“Hay muchos proyectos, pero sobre todo, seguir fomentado la charrería en mi escuela que tengo en León. Hay un semillero para llevarlos poco a poco y entre ellos destaca Samuel Wirz Reyes, quien destaca a sus 10 años en varias suertes y tiene muchas facultades, quien se refleja en mí y yo en él”.
Pero no sólo eso, también Guillermo su hijo ya quita garrapatas a las yeguas a buen nivel. Además de montar “greñudas”, le gusta jinetear toros, colear y también hace el paso de la muerte.
“Hoy en día, los charros del mañana vienen mejor preparados que uno, porque la charrería se ha perfeccionado y se ha hecho un deporte al 100 por ciento, pese a que el cine distorsionó la imagen charra”.
-¿Cuál charrería es mejor, la de hace tres décadas o la de hoy en día?
“Cada día que avanzas, es más difícil, pero lo digo al revés y al derecho. Lo difícil no es llegar, sino mantenerse y tener constancia. Hay jinetes que se golpean y se van pronto, porque antes el ganado era más pesado, aunque también depende de cada zona”.
HA SUBIDO BASTANTE EL NIVEL DEPORTIVO
Guillermo Sánchez Rendón el popular “Aplausos” es todo un estuche de monerías. Sus logros ahí están y son muchos, difíciles de superar, aunque no imposibles, pero la pasión que él tiene por el Más Mexicano de los Deportes, hoy en día está en peligro de extinción.
Es la segunda entrega periodística con él charrazo guanajuatense y orgullo nacional. Al igual que en colas con algún cetro nacional, tampoco la suerte ha estado de su lado en el Charro Completo e incluso, seis o siete puntos lo han marginado de estar en una fiesta grande de los Campeonatos Nacionales.
“La charrería ha subido enormidades en su nivel competitivo, aunque le ha faltado seriedad entre los charros, que le demos formalidad. Los charros somos comodinos y le hemos perdido el respeto al traje nacional”.
Y para muestra pone que llegas a un lienzo charro y vez a los protagonistas de jeans, texana, cachuchas o con el moño puesto en el sombrero. Hay algunos que se ponen el pantalón charro y se dejan la playera por buen rato, ya casi cuando va a empezar la competencia completan el ajuar.
“Es una cosa muy triste, porque lo bonito y hay mucha diferencia, es que las escaramuzas siempre van bien vestidas a sus ferias o competencias. Son muy disciplinadas y que seriedad tienen en como portar el atuendo, lo que no tenemos los charros para dar esa bonita imagen, sobre todo a las personas que llegan por primera vez a un lienzo”.
AUN MUCHO POR HACER
-¿Qué te hace falta por lograr en la charrería?
“Híjole Carlitos, aún hay mucho por hacer y lo dije antes, hay que hacer ídolos, que ahora son menos. En esta época, hay dos idolazos y son: Enrique Ramírez y Juan Soltero, ambos pialadores y verdaderos fenómenos en lo que hacen”.
-¿Por qué los ídolos están en peligro de extinción?
“Una de las cosas es que se ha dejado de apoyar a la prensa y la difusión de la charrería, lo que es muy importante, porque no trasciende lo que escriben y se lee, por eso la gente no se da cuenta. La prensa es la número uno, en cualquier caso”, recalcó lo último de esta declaración.
Y luego saca otro recuerdo agradable.
“A mí me costó mucho trabajo cuando empezaba y una vez, en Zacatlán de las Manzanas en Puebla, donde por cierto cuando empezaba me gané mi apodo, cuando levanté las manos en una jineteada y el locutor Ricardo (yerno de Baldo López), fue quien me bautizó como El Aplausos, allá por 1986”.
CADA VEZ MAS CERCA SU RETIRO
Suspira y motivos para hacerlo, sobran, porque el que lo reconozcan en cualquier lugar que va a charrear, lo saludan, le piden autógrafos, lo hace sentir más que bien.
“La verdad es que me sorprende que los chiquillos te vean como algo intocable, cuando somos todo lo contrario. Somos normales y si puedo hacer algo por alguien, con gusto lo haría”.
Tiene casi 28 años de jinete y aunque la carrera para los mismos es efímera, quizás de no más de 5 años muy productivos y donde él es una de las pocas excepciones, pero admite que “me he golpeado más en estos dos últimos años, que en toda mi vida, en la que he corrido con más suerte. Me quebré las costillas hace dos años cuando en una maroma me pasó por encima la yegua y el brazo que me quebró un toro, pero no en una charreada, y del tobillo que hablé antes”.
Eso ha incidido en que el “Aplausos” ya no lo piense mucho y sabe que su retiro de los jineteos, está más cerca que nunca.
“Me gusta mucho y disfruto lo que hago, aunque el cuerpo ya no tiene las mismas facultades que antes, porque ahora es doble esfuerzo mantenerte y también para curarte es más complicado. Me queda experiencia y ahora a ayudar al nuevo semillero”.
El Periódico OCHO COLUMNAS publicó estas entregas los primeros tres días de abril del 2006.
LE GUSTARIA DIRIGIR LA CHARRERIA
Y si el deporte y la política no se llevan, justo es preguntarle a Guillermo Sánchez Rendón que si después del retiro y sobre todo por el carisma y capacidad que tiene, que si le gustaría ser dirigente estatal o hasta presidente de la Federación Mexicana de Charrería.
“Si es por bien de la charrería y de mis compañeros charros, claro que me gustaría ayudar y plasmar todo esto para que el día de mañana suba y sobre todo que tenga la difusión que necesita”.
Pero sus inquietudes no quedan ahí, porque si no es la política, lo cierto es que su primera opción después del retiro, sería hacer realidad varios proyectos como trabajar con los niños y hasta las escaramuzas.
“He tenido la oportunidad de traer equipos infantiles y ahora vienen con muchas facultades, con sed de triunfo. Tienen más técnica y eso ha hecho que se supere el nivel deportivo, algo que se respeta mucho”.
Hace una leve pausa y retoma el tema para dar un vistazo a los medios de comunicación.
“Vamos a hablar de una parte muy elemental en la charrería, porque sin ustedes en la prensa y difusión de eventos, esto no hubiera avanzado como hasta ahora. La parte más importante de la charrería, son ustedes como promotores de la misma”.
Se le insiste que los medios de comunicación tan vilipendiados por el actual Consejo Directivo, siguen haciendo su labor y cual debe de, sólo algunos hacemos charrería desde las diversas trincheras.
Nació el primero octubre de 1969 y a los seis años ya empezaba a hacer travesuras con la soga, jineteando todo lo que se le pusiera enfrente. Recuerda que algunos de sus ídolos charros, fueron: “La Menudencia” Rafael Ramírez, Salvador del Toro y su padrino Mariano Pedrero”.
MAESTROS DE LUJO Y EL RETIRO
¿Y tus maestros?
“Don Samuel Antuñano fue quien me enseñó a manganear y rematar, gran juez y campeón nacional en manganas a caballo, gente apasionada de la charrería. Mi padrino Mariano Pedrero también estuvo al pendiente de mis avances, lo mismo que don Gustavo, los Ortega de León con los que me inicié, donde me dieron la oportunidad de jinetear y estar en los cajones o incluso colear”.
A final de cuentas, sabe que lo qué habla, son los hechos.
“La gente se hace de los hechos y el mismo público te reconoce tu trabajo, a pesar de que no tengas carisma”.
A su mente viene un recuerdo, cuando hace tiempo en el Lienzo de Jalostotitlán, Jalisco, se le acercaron muchos jóvenes que cuando niños admiraban al “Aplausos”.
Algunos siguen en la brega charra, otros se dedicaron a estudiar una profesión, pero lo mejor es que siguen brindando su amistad a Sánchez Rendón quien inició con Regionales de Guanajuato, siguió con Tepotzotlán, Xicotepec y desde el 2000 con Tres Potrillos.
Satisfacciones a lo largo de su carrera deportiva también hay muchas y entre eso, saca del desván de sus recuerdos, ahora lo triste, de algo que no quisiera hablar, pero que ya es una realidad y que se acerca vertiginosamente, porque Guillermo ya peina canas.
“Hay alta y bajas en la carrera deportiva, pero la familia te apoya más en los momentos desagradables. Lo triste es cuando hay que reconocer que ya es tiempo de retirarte y aunque lo he pensado y madurado, creo que en uno o dos años más me retiraré de los jineteos”.
EMBAJADOR CHARRO EN EL MUNDO
Está más que agradecido con Dios y la Virgen. “El Aplausos” también ha sido un embajador charro de México en el mundo y ha estado en Bélgica, Francia, Cuba, Estados Unidos y España: “Que son muy buenas experiencias, sobre todo que cuando andas fuera de México, te llega la nostalgia”.
Se le comenta que en Europa ven a un charro mexicano bien vestido y casi le ponen alfombra roja.
“En Bélgica te ven muy bien y te identifican muy rápido en España. Te ven de sombrero ancho y les viene a la mente el charro y el mariachi. Es algo que distingue a México en el mundo”.
SE ACABÓ EL AMOR A LA CAMISTA
Lo prometido y en la tercera y última entrega periodística de la vida y obra del “Aplausos” Guillermo Sánchez Rendón, ofrecemos sus planes de escribir sus memorias, el que se haya perdido el amor a la camiseta y lo que significa estar en el equipo Vicente Fernández, entre otros temas.
“Significa mucho estar en el equipo de don Vicente Fernández, él y su familia grandes apasionados de la charrería. Es un honor estar en este equipo y en el que aún hay mucho por hacer”.
Hoy por las cuestiones futboleras y de que se aproxima el Mundial Alemania 2006, ha salido a relucir el lema de “Ponte la Verde”, slogan venido a menos en la charrería. Por lo menos así lo considera Sánchez Rendón, quien insiste que en el Deporte Nacional se ha perdido el amor a la camiseta.
“Te voy a decir algo bien importante. Ponerse la camiseta no significa llevarla bien puesta. Es más bien hacer las cosas por la camiseta. Nos ponemos la camiseta verde y quizás no te gusta, pero si la que mejor remunera. Lo que se haga, siempre hay que ser el mejor, así seas barrendero, jardinero o charro”.
Cuando habla de remuneración, viene a la mente el tema de los “charros pagados”, eso que causó furor cerrando los 80´s y hasta prohibitivo hablar y menos escribir en el nacimiento de la década de los 90´s.
“Si no hubiera habido charros pagados como los hay ahorita, la charrería no hubiera evolucionado al nivel en el que está. Hay gente que nos dedicamos al 100% a hacer charrería, a entrenar de tiempo completo y dar nuestro mejor esfuerzo, porque lo que haces en la semana, se refleja al fin de la misma”.
COMO LA ESPUMA EL NIVEL DEPORTIVO
Admite que antes alcanzaban los dedos de la mano para contar a los equipos de primer nivel y hoy en día, en la baraja charra aparecen muchos y buenos elencos.
“Ahora hay unos (Año 2006) y si te fijas en los Nacionales, no siempre gana el mismo ahora. Hay más variedad y las posibilidades son las mismas, de cala a paso de la muerte”.
Guillermo está casado con María del Refugio Lupercio de Sánchez con quien procreó a Laura Carolina y Guillermo Antonio. Ella ya está en la escaramuza que prepara la doctora Margarita Reyes de Wirz y “Memito” también ya hace sus pininos en Regionales de Guanajuato, allá en la Hacienda Charra de León.
Ahí están remodelando el lienzo y pronto harán la reinauguración, a la que ya nos invitó Memo. El escenario se localiza en Boulevard Francisco Villa y Timoteo Lozano.
-¿El poco tiempo que te queda libre a que lo dedicas?
“A trabajar, porque aunque la gente cree que solo me dedico a la charrería, no es cierto. Tenemos ganado, tenemos rancho y salones de fiesta, además de administrar algunos ranchos”.
Disfruta el cine, la lectura, la música, viajar disfrutar la vida.
“Mi hobby es hacer ejercicio y por lesiones me he retirado del mismo por cuatro meses. Todo sacrificio tiene su recompensa y aunque tengas facultades y se den por naturaleza, hay que prepararse físicamente para ser mejor competidor”.
A propósito de libros, le preguntamos que si le gustaría escribir sus memorias deportivas y sin chistar, dijo que si porque además tienen cientos de libros y mucho más que contar el nacido bajo el signo de libra.
OJALA LES CAIGA EL VEINTE
“Una cosa que me gustaría reiterar es que la gente de la prensa, no dejen de escribir, porque es muy importante también el trabajo que hacen. Quizás no te das cuenta de la gente que te lee y es que en todas partes del país se hace charrería”.
-¿Cómo te ha tratado la prensa?
“Estoy muy agradecido con la prensa. La verdad es que mientras escriban, bien o mal, señal que existes. Deberías de preocuparte más bien, cuando no hablen de ti”.
Aunque casi nunca está en casa, en León, lo cierto es que en su hogar hay muchos trofeos que ha ganado, diplomas, tiene recuerdos de algunos de los países que ha visitado. Hay una parte de todo en su casa, otra con sus padres, una más en el rancho y la restante, en casa de amigos a los que les he regalado algo”.
A través de la charrería ha conocido mucha gente, desde políticos, artistas y hasta personalidades mundiales.
-¿Cómo quiénes?
“Te puedo mencionar que he estado con ellos y convivido, con los Reyes de España, don Antonio Aguilar y a su hijo Pepe, Alex Lora, don Vicente Fernández y Alejandro, además de la Miss Universo (1991), Lupita Jones.
Hay algo que llena de mucha satisfacción y “me considero el único charro que ha llamado un presidente de la República para entregar un reconocimiento a los Reyes de España.
Fue en Lagos de Moreno 2003 y estuve con el presidente Carlos Salinas de Gortari, algo inolvidable porque hice el paso de la muerte al revés, lo que me ha dado la pauta para destacar”.
También se venda lo ojos o se pone una pañoleta, y así realiza el escalofriante paso de la muerte de exhibición.
-¿Qué tanto té molesta que digan que esas cosas solo las hace un loco?
“No, no me molesta. Al contrario, eso te motiva, porque me llena el aplauso y el agradecimiento del público, siendo la satisfacción más grande, cuando me tapizan el ruedo de sombreros”.
LOS WIRZ FOMENTAN LA CHARRERIA
Guillermo estudió hasta preparatoria y le hubiera gustado ser profesionista, aunque ha trabajado toda la vida para hacer realidad muchos sueños y proyectos, en los que claro está, la familia tiene un lugar muy especial.
Sitio especial como el que tiene “La Patrona”, como de cariño le dice a la Virgencita de Guadalupe y también gran devoto de Dios, lo que heredó de su mamá Margarita Rendón Trujillo y Antonio Sánchez Gutiérrez, quienes procrearon a Gerardo Antonio, Ricardo, Irma Margarita, Guillermo y Juan Gabriel.
Todos sus hermanos están metidazos en la charrería y sus hermanas miran hacia las escaramuzas.
La doctora Margarita Reyes de Wirz le apoya enormidades al “Aplausos” para que sigan vigentes las escaramuzas en la Hacienda Charra, al igual que su entusiasta compadre, el ingeniero Bruno Wirz.
“Les gusta la charrería, fomentan el deporte, organizan eventos de primera y campeonatos atractivos. Queremos darle lo que la charrería se merece”, eso sería en León o también en Lagos de Moreno.
-¿Qué quisieras decir que no te haya preguntado?
“Lo más importante es enviar un mensaje y decirle a la gente que cuando quieran un consejo, siempre lo tendrán de mi parte y que tampoco soy intocable. Me gusta ayudarlos en lo que quieran y se pueda, sea quien sea”, dejó en claro.
Ya en los casi 45 minutos que duró la amena charla en la que presentamos estas tres partes, Guillermo Sánchez Rendón el afamado “Aplausos” aprovechó para andar un mensaje a las nuevas generaciones.
“Que no se vayan a golpear, que hay que hacer con mucha pasión lo que se hace y pensar lo que se hace. Estar bien concentrados y no olvidar su equipo de trabajo charro”.
Ya para terminar, dice Guillermo que la charla queda inconclusa porque hay mucho más que decir. El Periódico OCHO COLUMNAS publicó estas entregas los primeros tres días de abril del 2006.
Y como siempre termino a mi manera, recordando que: Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: La Naturaleza. Rousseau.
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