A sus 18 es Charro internacional

Las aventuras de Marco Delgado –tercero de derecha a izquierda-.

*Es el colimense Marco Antonio Delgado Gallegos

*Está en el Ballet Internacional de Colima

*Rancho Betania le ha abierto muchas puertas

*Ya cumplió el primero de dos grandes sueños

*Recién se coronó campeón estatal con Tecomán

Marco Antonio Delgado Gallegos a pesar de sus 18 años de edad, es todo un maestro de la soga y recién se coronó campeón estatal de Colima con los Charros de Tecomán. Eso reseñamos el 24 de mayo del 2006 y 14 años después lo volvemos a recordar.

Además forma parte del “show” con Rancho Betania en tierras limoneras, un espectáculo que se ha presentado con éxito en varias partes del mundo. Sueña y lo hace despierto, porque sabe que lo mejor de su carrera deportiva está por venir, aunque ya cosecha sus primeros triunfos, esos que fortalecen el espíritu.

La charla es informal y viene los recuerdos como en cascada.

Lienzo que se presente, además de exaltar sus virtudes como charro, generalmente lo anuncian como parte de un espectáculo muy importante, del que orgullosamente ha representado de Colima y México para el mundo.

“Claro al extranjero he ido a varios países del mundo con el Ballet Internacional de Colima y también estoy ligado con Rancho Betania, con los que he conocido muchas partes, pero sobre todo me siento orgulloso de representar a Colima y México, como bien dice, en varias partes del mundo”.

Marco ternea y tira manganas a pie, dice el colega Cande González Santana quien ha seguido muy de cerca la huella de nuestro personaje. Con Rancho Betania florea a pie y a caballo en el inter del espectáculo.

Marco Antonio Delgado Gallegos hace todo con la chavinda y es un gran maestro en el manejo de la soga, advierte el juez Lázaro Leonardo “Tom” Paredes, otro gran amigo del charrazo y del escriba.

Francia, Holanda, Alemania, Italia y otras naciones europeas, ya tienen historia de sus presentaciones.

-¿Qué sentimiento te embarga cuando representas a México en el mundo?

“Estoy muy contento, porque voy llevando tradiciones tan nuestras a otros países y representando a Colima. Voy a hacer lo que me gusta, todo lo relacionado con el floreo de soga”.

ENCUENTRO Y RECUENTO DE SU CARRERA

         Como todo en la vida hay un inicio y ese fue cuando el pequeño Marco Antonio tenía 4 ó 5 años de edad, quien ya le daba a la soga, lazaba todo lo que estuviera a su paso e incluso en casa, adornos, vidrios y demás, sufrían las consecuencias del inquieto colimense.

Hace cinco años empezó a conocer el arte de la soga, todas las florituras que se pueden hacer y jamás pensó que ese entretenimiento se convertiría en algo que hoy es su pasión.

Marco representa a Colima y México, en algunas partes del mundo a donde lleva tradiciones tan nuestras. Se regodea de lo lindo con la chavinda, con la que hace del floreo un arte.

“Tengo cinco años en esto y hace casi dos años en el Ballet Internacional. Mi número en el extranjero se llama Comala y consiste en hacer floreo, como el centro y alegría de Colima, número que me toca florear la soga durante cuatro minutos”.

Aunque no lo quiere decir, porque Marco Antonio Delgado Gallegos es muy modesto, pero su número es uno de los tres principales atractivos que tienen para enseñar a México en el mundo.

“Les fascina que alguien haga el floreo de soga y más de la manera que lo hago. Para ellos es algo novedoso y la verdad que se me enchina la piel cuando llevo tradiciones tan nuestras a otras naciones. No miento, pero casi ponen alfombra al charro en otros países y te aplauden mucho”.

-¿Qué otras inquietudes te preguntan en otros países?

“Qué cómo es México, que porque no llevan sus tradiciones a más partes y que si así es México de alegre. No me ven como objeto raro, más bien reconocen nuestras tradiciones”, dice el charro de 18 años de edad.

Además del idioma de Cervantes, Delgado Gallegos domina el inglés, pero jamás pensó trascender tanto como le ha sucedido en su vida charra.

-¿Qué haces con Rancho Betania y quién te enseñó?

“Ahí caló un caballo, luego hago floreo en la yegua y a pie también. Mi maestro de floreo fue un tío llamado Enrique López, admirando también a grandes maestros de la soga de diversos puntos del país”.

Su sueño ahora es ser Charro Completo y ya cumplió otro: ir a un Congreso y Campeonato Nacional Charro, lo que sucederá a fines de año con Charros de Tecomán.

“Me he soñado campeón, quizás no nacional aún, pero claro que me gustaría lograrlo y es que debe ser algo maravilloso. A los charros del mañana les debe gustar este deporte y deben practicarlo más, porque para destacar como charro, hay que desayunar, comer y cenar, así como dormir con el floreo de soga”. 

Y como siempre termino a mi manera, recordando a Severo Catalina cuando dijo que: “La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones”.

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